La bruja se llevó una mano a la cabeza. No podía creer que hubiera pasado un año. Mucho había cambiado desde entonces y, a la vez, todo seguía igual. La misma lucha por la mañana, la falta de recursos, y la escasez de conocimientos sobre magia pesaban tanto que a penas le daba tiempo de pensar en ella misma.
'Bueno, pero ahora estoy aquí' le dijo al libro 'y te prometo que vendré a visitarte al menos una vez al mes'
Ella se quedó pensativa un momento, y añadió: 'y si no tengo nada que contar, me lo invento'.
Y con esa resolución, cerró la tapa y dejó el volumen en su escritorio, cerquita de su corazón. Arregó la pluma, que estaba rota, y reemplazó la tinta seca por la fresca.
'Te veo pronto' susurró, y salió de la habitación.

0 comentarios:
Publicar un comentario